Las entrevistas de ajuste de status por matrimonio

Las entrevistas de ajuste de status por matrimonio

Por:         Ricardo Skerrett

Miembro de la Asociación Americana de Abogados de Inmigración

www.ricardoskerrettimmigration.com

Cuando un extranjero se casa con un ciudadano americano éste es elegible para obtener su residencia permanente en EE.UU. por matrimonio. Como parte del proceso, el Servicio de Inmigración (“CIS”) celebra una entrevista en la oficina del distrito donde residen los cónyuges (para los que residen en el condado de Collier la oficina de distrito de Miami; Lee la sub- oficina de CIS de Tampa). El propósito de la entrevista es verificar y cerciorar que se trata de un matrimonio bona fide, o sea, que existe un vínculo matrimonial legítimo y que el matrimonio no se efectuó para obtener beneficios de inmigración.

Si la entrevista se celebra antes del segundo aniversario del matrimonio y el caso es aprobado el extranjero obtendrá una residencia permanente condicional por dos años cuya condición deberá ser removida dentro de los 90 días del segundo año de haber obtenido dicha residencia condicional. Si la entrevista se celebra después de dos años de haberse celebrado el matrimonio el extranjero recibirá su residencia permanente cuya tarjeta tendrá validez por diez años.

Las entrevistas de ajuste de status se están celebrando dentro de los seis meses de haberse presentado la petición familiar y la solicitud de ajuste de status. Quiérase decir que los cónyuges deben estar preparados desde el momento en que presenten el caso y no deben dejar para última hora la obtención de documentos certificados tales como sentencias de divorcios anteriores, certificados de nacimiento de niños, certificados de antecedentes penales y/o disposición de arrestos o convicciones criminales, etc. Además, deben tener al día cartas de empleo, evidencia de ingresos, planillas de contribución sobre ingresos, estados bancarios y toda la prueba documental que tengan disponibles para probar que se trata de un matrimonio válido.

Este autor recomienda llevar copias certificadas y una copia sencilla o dos copias de cada documento, y que también lleven consigo dos o tres declaraciones juradas suscritas por personas que tengan conocimiento personal de que la pareja viven juntos como marido y mujer. Es imprescindible que el extranjero lleve consigo su pasaporte, pues si el caso es aprobado el adjudicador le sellará el pasaporte como evidencia de la residencia permanente mientras recibe la tarjeta. También es imprescindible la presencia de un traductor si el extranjero no está muy seguro con su conocimiento del inglés. El traductor no tiene que ser certificado, lo importante es que sea bilingüe y no tenga particular interés en el caso, o que no se va a beneficiar de las aprobación del caso.

El oficial examinador o adjudicador tiene gran discreción en la forma y manera de llevar a cabo la entrevista, la cual se lleva a cabo bajo juramento so pena de perjurio. Algunos oficiales separan a los cónyuges y primero entrevistan al ciudadano americano y luego al extranjero. Otros lo hacen a la inversa. Algunos oficiales celebran la entrevista con ambos cónyuges presentes. Hay oficiales que examinan retratos familiares, otros oficiales únicamente les interesa examinar documentos como por ejemplo información financiera.

Irrespectivamente de cómo se celebra la entrevista, el contexto de las preguntas y las correspondientes respuestas van dirigidas a ayudar al adjudicador a determinar si en efecto los cónyuges viven juntos como marido y mujer. El adjudicador no puede violentar el derecho a la intimidad de los cónyuges, pero sí puede hacer preguntas sobre la rutina diaria, pedir descripciones de la residencia matrimonial, historial médico y medicamentos que toma cada cónyuge, preferencias de cada uno, etc.

CIS utiliza perfiles de clasificación en casos de matrimonios. Según la información suministrada en la petición y normas internas de la agencia, CIS divide los casos de matrimonio en cuatro niveles:

 

Nivel 1 (“Level 1 marriages”): Son aquellos en que se determina preliminarmente que existe buena fe y que se trata de un matrimonio bona fide ya que existe una relación matrimonial fidedigna.

 

Nivel II: Son aquellos en que la agencia estima que son fraudulentos y acomodaticios irrespectivamente de que ambas partes vivan juntos o no y en donde la obtención de beneficios de inmigración es la única razón de matrimonio y en donde no existe una relación como marido y mujer.

 

Nivel III: Estos son los matrimonios que presentan problemas. En estos casos, ambas partes viven juntos en lo que aparenta ser una relación matrimonial, en donde el ciudadano americano se ha casado de buena fe y por amor pero la intención del extranjero es la obtención de beneficios inmigratorios y éste tiene la intención predeterminada de terminar el matrimonio una vez obtenga la residencia permanente.

Nivel IV: Lo mismo que el nivel III, excepto que en estos casos ambas partes viven una relación matrimonial legítima aunque el ciudadano americano está consciente de las intenciones de su cónyuge extranjero pero está dispuesto a permanecer en una relación matrimonial por unos cuantos años por amistad o a cambio de compensación.

Nuestra posición (la del autor y la de AILA) es que los matrimonios Nivel III y IV no pueden ser distinguidos de los de Nivel I, a menos que haya una admisión libre y voluntaria por las partes y/o que exista evidencia sustancial para apoyar la determinación de la existencia de un matrimonio nivel III o IV. Un perfil de clasificación sin prueba adecuada es insuficiente para apoyar una determinación. Es impropio utilizar perfiles de clasificación para prejuzgar casos, para rehusar sopesar prueba adicional, para cometer abusos, o para cometer faltas de respeto o hacer amenazas durante la entrevista.

En casos en donde las partes tengan temor sobre el posible resultado de una entrevista deben consultar con un abogado de inmigración antes de la misma y acudir con representación legal a la entrevista.

[Nota del editor: El autor práctica el derecho de inmigración en el suroeste de las Florida desde el 2001 y ha sido colaborador de D’Latinos desde nuestros comienzos. Puede ir a su página de Web o llamar al (239)574-8245 para una cita.]

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