EL FLUJO DE MIGRACION ILEGAL A TRAVES DE LA FRONTERA DEL SUR DE MEXICO

EL FLUJO DE MIGRACION ILEGAL A TRAVES DE LA FRONTERA DEL SUR DE MEXICO

POR: Ricardo Skerrett

Miembro, Asociación Americana de Abogados de Inmigración

www.ricardoskerrettimmigration.com

“México ha tomado pasos importantes para prevenir que se convierta en un punto de trasbordo para terroristas. En diciembre del 2003 el gobierno modernizó los sistemas para rastrear y no perder contacto con los extranjeros que entran y residen en México… El gobierno ha desmantelado más de 10 organizaciones importantes de tráfico de emigrantes, incluyendo una dirigida por algunos 44 agentes de inmigración y agentes de la policía. Hasta el presente las autoridades no han detenido terroristas sospechosos tratando de entrar a los EE.UU. a través de México.”

Santiago Creel, Secretario de lo Interior, México

Entrevista con el periódico New yYork Times, 8 de agosto del 2004

                 Para comienzos de la década de los 90, México ya se había convertido en recipiente destinatario y punto de trasbordo para inmigrantes de casi todas las partes del mundo. Las esperanzas de que NAFTA impactara positivamente las vidas de los mexicanos atrajo otros inmigrantes de Latino América, especialmente de Centro América. Según el Instituto Nacional de Migración de México, las autoridades mexicanas detuvieron y deportaron 138,475 inmigrantes indocumentados en 2001. En 2002, el número disminuyó a aprox. 110,573 pero en 2003 aumentó a 138,061.

De los deportados, más del 49% eran guatelmatecos, 30% hondureños, 15% salvadoreños, y el resto provenían de Brasil, Ecuador, Perú y Colombia. El New York Times reportó que en el 2004 México deportó más de 200,000 inmigrantes indocumentados a sus países de origen.

Este problema de cruces de indocumentados se ha convertido en un problema de seguridad nacional para México, especialmente combatir las violaciones de derechos humanos y la prevención de crímenes en la frontera sureña de México. De acuerdo con el periódico mexicano El Universal, el 62% de los centro americanos que fueron deportados durante los primeros tres meses del 2004 reportaron algún tipo de abuso so color de autoridad por parte de oficiales inmigratorios del gobierno mexicano. Sobre el particular el Presidente del Comité de Población, Fronteras y Asuntos Migratorios del Congreso Federal ha declarado que México tiene que preocuparse seriamente por la porosidad de su frontera sureña. El deterioro de la economía en los países centro americanos ha incrementado el flujo de inmigrantes indocumentados.

La frontera entre México y Guatemala es de aprox. 600 millas de largo. Tres estados mexicanos bordean Guatemala: Chiapas, Campeche y Tabasco. Cuatro departamentos guatemaltecos bordean México: San Marcos, Huehuetenango, El Quiche y El Petén. Chiapas, que comparte la mayor parte de su frontera con Guatemala, es rica en petróleo, gas natural, agua, energía hidroeléctrica, tesoros arqueológicos, tierra para pastar y tierra fértil. Sin embargo, el ingreso per capita es de los más bajos en México (US $6,253), tiene la tasa más alta de analfabetismo (22.9%), la de el mayor número de residencias sin electricidad (21.1%) y con pisos de tierra (37.9%), y con el mayor número de personas sin teléfono (81%). Chiapas es primero en rango en el índice de marginalización.

Tabasco y Campeche también son ricos en recursos, pero siguen siendo de los estados más pobres en México. El ingreso per capita de Tabasco es US $3,650.28, tasa de analfabetismo 9.8%, residencias sin electricidad 6%, con pisos de tierra 12.7%, con el 82% de sus residentes sin teléfono. El ingreso per capita de Campeche es US $7,737, tasa de analfabetismo 11.8%, residencias sin electricidad 7.8%, 14% con pisos de tierra y el 81% sin teléfono.

La pobreza de muchos de los 4 millones residentes de Chiapas es especialmente aguda entre la población indígena de origen Maya que componen una cuarta parte de la población. Las condiciones son aún peores en los departamentos guatemaltecos de San Marcos, Huehuetenango, El Quiche y El Petén que están al lado de Chiapas.

El Instituto Nacional de Migración enumera 20 cruces oficiales entre México y Guatemala. La Cámara de Representantes mexicana reconoce 31 cruces adicionales. Los guatemaltecos se aprovechan de algunos 31 cruces adicionales “informales” que perforan la frontera de 600 millas para entrar a México. Los estudiosos del tema estiman que hay aprox. 200 cruces informales. Esta porosidad ha creado problemas de grandes magnitudes para las autoridades mexicanas. Es imposible determinar el número de indocumentados que cruzan diariamente.

Mientras que la necesidad de fortalecer su frontera sureña ha sido oficialmente reconocida por el gobierno, la escasez de fondos y de recursos es abismal. Los EE.UU. gasta más de $700 millones anualmente en seguridad para aeropuertos; México gasta $140 millones. El número de oficiales inmigratorios en la frontera del sur no ha incrementado desde el 2001, y se ha mantenido en 350.

Para aliviar los efectos de la inmigración ilegal en el sur, así como para fortalecer la frontera, el Presidente Fox ha propuesto dos planes, uno con un componente socio-económico, el otro para incrementar la seguridad. El primer plan (Plan Puebla-Panamá o “PPP”), es un intento del gobierno para desarrollar dentro del concepto de mercado libre, la región que se extiende desde Puebla a menos de 100 millas de Ciudad México hasta Panamá. El segundo plan (Plan Sur) es un plan para colaborar con los EE.UU. para detener a los inmigrantes cuyo último destino es los EE.UU.

PLAN PUEBLA-PANAMA

                 Fox anunció la creación de este programa en marzo de 2001 como un plan de desarrollo regional con el objetivo específico de reducir los contrastes entre el sur y el norte de México. El propósito es integrar los estados pobres del sur a los procesos de globalización y ofrecer condiciones estables que promuevan la inversión. La estrategia consiste en dar un impulso a una integración más allá que mero comercio. El programa incluye 7 países centro americanos (Belice, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá) y 9 estados mexicanos sureños (Campeche, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán) para implementar programas de desarrollo en coordinación con instituciones financieras y el sector privado mexicano y foráneo.

El PPP se trata de un proyecto económico que pretende promover la inversión en la región transformando las estructuras sociales y culturales de la región para crear las condiciones que permitan un crecimiento sostenido. Se espera que el plan estimule la industrialización, mejore las zonas fronterizas y genere empleos en Centro América para así disminuir el flujo de inmigración ilegal hacia México. Desafortunadamente, el sector privado de México no ha apoyado cabalmente la inversión financiera de los bancos. Aparentemente no muchos mexicanos consideran que los 65 millones de habitantes de la región constituyen un mercado atractivo para bienes y servicios más sofisticados.

PLAN SUR

                 El Plan Sur envuelve la participación de los ministerios de lo Interior, Asuntos Exteriores, Defensa Nacional y de Justicia de México. Su misión es combatir el tráfico ilícito humano y de drogas y armas a través de frontera sureña. Envuelve el establecimiento de puestos de control desde el istmo de Tehuantepec hasta la frontera con Guatemala. Se incrementaría el número de oficiales fronterizos a lo largo de la frontera con Guatemala.

Incluye un acuerdo con el gobierno guatemalteco para repatriar al sus países de origen los indocumentados que cruzan a México desde Guatemala. Anteriormente todos los indocumentados eran deportados a Guatemala por las autoridades mexicanas irrespectivamente de que fueran o no ciudadanos de Guatemala. El propósito la repatriación segura y ordenada de los indocumentados a sus países de origen.

A menos que se incremente el número de agentes o se contemple la utilización de recursos militares va a ser imposible controlar los cruces en una frontera tan porosa. México tiene que continuar modernizando su sistema de rastreo, tiene que erradicar los agentes corruptos e inescrupulosos que extorsionan a los inmigrantes y tiene que profesionalizar los procedimientos fronterizos para promover la eficiencia y la transparencia si tiene esperanzas de asegurar la frontera del sur.

CONCLUSION

Es un hecho incontrovertible que México se ha convertido en un punto de trasborde clave para los inmigrantes ilegales cuyo destino es EE.UU. Esto no va a cambiar en un futuro cercano. La desigualdad socio-económica aumenta este flujo el cual es un agente desestabilizador para la seguridad nacional de cualquier país. La única solución a largo plazo es reducir la diferencia de los índices de pobreza entre el Norte y el Sur. Es un ejercicio en futilidad utilizar la frontera del sur de México como una muralla de contención para controlar el flujo de la inmigración ilegal.

Únicamente con la implementación de programas de desarrollo económico sostenido y con la cooperación de la comunidad internacional se logrará seguridad y prosperidad en toda la región. En mundo interdependiente, el flujo de inmigrantes es un elemento necesario del crecimiento económico. Al incrementar el comercio y el flujo de bienes y servicios, las líneas fronterizas imaginarias e impuestas arbitrariamente desaparecerán permitiendo el libre flujo de personas.

[Nota del editor: El autor práctica el derecho de inmigración en el suroeste de las Florida desde el 2001 y ha sido colaborador de D’Latinos desde nuestros comienzos. Puede ir a su página de Web o llamar al (239) 574-4825 para una cita.]

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