EL AJUSTE CUBANO

EL AJUSTE CUBANO

POR: Ricardo Skerrett

           Miembro, Asociación Americana de Abogados de Inmigración

                 www.ricardoskerrettimmigration.com

Pregunta: “Soy cubana y entré vía México. Me inspeccionaron pero tengo cita frente a la corte de inmigración este próximo enero. ¿Necesito ir con un abogado?”

Contestación- Los cubanos tienen unas protecciones privilegiadas al amparo de las leyes de inmigración. Los nacionales de Cuba son los únicos en el hemisferio occidental a quienes las leyes norteamericanas conceden la definición de refugiados debido a la situación política de Cuba. Esto quiere decir que una vez que tocan suelo norteamericano no pueden ser deportados a Cuba y se les otorga la oportunidad de efectuar un ajuste de status para obtener la residencia legal permanente.

                 En su caso particular, en la audiencia frente al juez de inmigración éste le va a preguntar si UD. quiere solicitar asilo político o si quiere solicitar el ajuste cubano. Debe pedir la opción de ajuste cubano, en consecuencia de lo cual el juez continuará su caso hasta que se cumpla un año y un día de su inspección (“parole”) para que pueda pedir un ajuste de status y obtener su residencia legal permanente. El juez entonces le entregará los formularios que UD. deberá complementar para obtener ajuste de status y su residencia legal permanente. Conforme las últimas reglamentaciones, es muy probable también que el juez de inmigración decida terminar su caso en la corte de inmigración para que UD. continúe su ajuste cubano con el Servicio de Inmigración.

                 Conforme la ley de ajuste cubano, cualquier nacional de cuba o pariente inmediato (cónyuge, padres o hijos) puede solicitar un ajuste de status para obtener la residencia permanente  un año después de haber sido inspeccionado, admitido, o admitido bajo libertad condicional a los EE.UU.  Esto se conoce como la ley de los pies secos, pues si  cualquier cubano logra tocar suelo americano no puede ser enviado de regreso a Cuba. Los cónyuges e hijos o hijastros menores de los nacionales de Cuba se pueden acoger al ajuste cubano aún cuando no sean nacionales de Cuba siempre y cuando residan juntos bajo un mismo techo. En el caso de hijos de cubanos mayores de edad nacidos en otros países y que hayan sido admitidos a EE.UU. como nacionales de otro país que no sea Cuba es necesario que hayan sido registrados como hijos en Cuba por sus padres.

                 Los cubanos pueden ajustar su status aún si entran bajo el programa de exención de visa (“visa waiver program”) o aunque entren ilegalmente sin inspección (“EWI- entry without inspection”). También pueden ajustar su status aunque estén en procedimientos de deportación como un extranjero que esté arribando a los EE.UU. (“arriving alien”) y que no haya sido inspeccionado (“paroled”). Los extranjeros de otros países, notablemente los mexicanos y otros latinoamericanos que entran ilegalmente cruzando la frontera, no son elegibles para ajustar su status, al igual que otros extranjeros que entran bajo el “visa waiver program.”

                 Los privilegios que las leyes norteamericanas conceden a los cubanos permanecerán en vigor hasta tanto el Presidente de los EE.UU. determine que un gobierno democrático ha tomado el poder en Cuba. Los cubanos pueden trabajar legalmente mientras esperan su residencia legal permanente. No son deportados aquellos cubanos que cometen delitos bajo los cuales otros extranjeros serían deportados. Pero, aunque no son deportados, en aquellos casos en que el nacional de Cuba comete un delito grave que conlleve la reclusión por más de un año y la convicción ocurre antes de obtener su residencia permanente, dicha convicción lo podría hacer inelegible para ajustar su status y obtener la residencia permanente, particularmente violaciones a las leyes de sustancias controladas. Una vez que cumplen la pena del delito son puestos en libertad condicional supervisada por el Servicio de Inmigración (“supervisory release”).

                 Mientras que los asilados políticos de otros países como regla general pierden su status de asilo político si regresan al país de donde huyeron, los cubanos que tienen familiares inmediatos en Cuba pueden viajar a Cuba con regularidad sin miedo a perder su residencia legal permanente en EE.UU. La gran mayoría de los beneficios otorgados a los cubanos bajo las leyes de inmigración fueron aprobadas bajo las administraciones demócratas de Kennedy, Johnson y Carter por Congresos dominados por el Partido Demócrata.

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